En la tierra, los santos mártires derramaron su sangre por Cristo y así consiguieron el premio eterno.
Oremos:
Zacarías, a quien ustedes asesinaron en el templo, junto al altar
Lectura del segundo libro de las Crónicas
En aquellos días, los jefes de Judá y el rey abandonaron el templo del Señor, Dios de sus padres, y dieron culto a los bosques sagrados y a los ídolos. Este pecado provocó la ira de Dios sobre Judá y Jerusalén. El Señor les envió profetas para que se arrepintieran, pero no hicieron caso a sus amonestaciones.
Del salmo 30
Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu.
Sé tú mi fortaleza y mi refugio, mi muro de resguardo. Pues eres mi refugio y fortaleza, por tu nombre, Señor, guía mis pasos.
En tus manos encomiendo mi espíritu y tu lealtad me librará, Dios mío. Tu amor, Señor, me llenará de gozo cuando te hayas de mí compadecido.
Líbrame del poder de mi enemigo que viene tras mis pasos. Vuelve, Señor, tus ojos a tu siervo y por tu amor tan grande, ponme a salvo.
Alégrense de compartir los padecimientos de Cristo
Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro
Queridos hermanos: No se extrañen de verse sometidos al fuego de la prueba, como si fuera algo nunca visto. Al contrario, alégrense de compartir ahora los padecimientos de Cristo, para que, cuando se manifieste su gloria, el júbilo de ustedes sea desbordante. Si los injurian por el nombre de Cristo, ténganse por dichosos, porque la fuerza y la gloria del Espíritu de Dios descansan sobre ustedes.
Aleluya, aleluya.
El mundo los ha odiado
Ý Lectura del santo Evangelio según san Juan
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, levantando los ojos al cielo, Jesús oró, diciendo:
Mira, Señor, con bondad, estas ofrendas que te presentamos y concédenos experimentar, a ejemplo de tus mártires N . y N., los efectos de la pasión de tu Hijo cuyo memorial estamos celebrando.
Testimonio y ejemplo de los mártires
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Ni la muerte, ni la vida, ni criatura alguna, podrá separarnos del amor de Cristo.Antífona de Entrada
Oración Colecta
Señor aumenta en nosotros esa fe que, al precio de su sangre, conservaron tus gloriosos mártires N. y N. y concédenos vivir de acuerdo con ella, para ser por ella justificados.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.Primera Lectura
24, 18-22
Entonces el espíritu de Dios inspiró a Zacarías, hijo del sacerdote Yehoyadá, para que se presentara ante el pueblo y le dijera:
"Esto dice el Señor Dios: ¿Por qué quebrantan los preceptos de Dios? Van al fracaso. Han abandonado al Señor y él los abandonará a ustedes".
Pero el pueblo conspiró contra él y, por orden del rey, lo apedrearon en el atrio del templo. El rey Joás no tuvo en cuenta el bien que le había hecho Yehoyadá y mató a su hijo, Zacarías, quien exclamó al morir:
"Que el Señor te juzgue y te pida cuentas".
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.Salmo Responsorial
Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu.
Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu.
Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu.Segunda Lectura
4, 12-19
Pero que ninguno de ustedes tenga que sufrir por criminal, ladrón, malhechor o simplemente por entrometido. En cambio, si sufre por ser cristiano, que le dé gracias a Dios por llevar ese nombre.
Pues ha llegado el tiempo del juicio definitivo, que comienza por el mismo pueblo de Dios. Y si comienza por nosotros, ¿qué podrán esperar los que se niegan a creer en el Evangelio? Pues si el bueno se salva a duras penas, ¿ qué suerte correrán el impío y el pecador? Así pues, los que según la voluntad de Dios tienen que sufrir, que pongan toda su confianza en la fidelidad del creador y sigan haciendo el bien.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.Aclamación antes del Evangelio
Bendito sea el Padre, lleno de misericordia y Dios que siempre consuela, porque nos conforta en todas nuestras tribulaciones.
Aleluya.Evangelio
17, 11b-19
"Padre santo, guárdalos en tu nombre a los que me has dado, para que sean uno, como nosotros. Cuando estaba con ellos, yo guardaba en tu nombre a los que me diste, y los custodiaba; y ninguno de ellos se perdió, sino el hijo de la perdición, para que se cumpliera la Escritura.
Ahora voy a ti, y digo esto en el mundo para que ellos mismos tengan mi alegría cumplida. Yo les he dado tu palabra, y el mundo los ha odiado porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. No ruego que los retires del mundo, sino que los guardes del mal. No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Santifícalos en la verdad; tu palabra es verdad. Como tú me enviaste al mundo, así los envío yo también al mundo. Y por ellos me consagro yo, para que también se consagren ellos en la verdad".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.Oración sobre las Ofrendas
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.Prefacio
Porque la sangre de los gloriosos mártires N., y N., derramada como la de Cristo para proclamar su fidelidad a ti, manifiesta tu admirable poder, que convierte la fragilidad en fortaleza y al hombre débil robustece para que sea testigo tuyo.
Por eso,
como los ángeles te cantan en el cielo, así nosotros en la tierra te aclamamos diciendo sin cesar:
[Misa]Antífona de la Comunión